Aunque ya hace unos años que dejé de hacer notas de cervezas, se me quedaron en el tintero varias que no llegué a publicar en este blog. He decidido poco a poco ir dándoles su finalidad, y serán pues las últimas publicaciones de este sitio.

Gracias a todos aquellos que me enseñaron a disfrutar de la cerveza, aprendí muchísimo leyendo vuestros blogs y vuestros comentarios. Gracias a todo aquél que se animó a leer estos apuntes de aficionado.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Kronenbourg 1664

Distribuida en España por San Miguel, se trata de una cerveza de origen francés, según mis averiguaciones (es de una empresa o fábrica cervecera francesa; muy reconocida, con amplio mercado en dicho país). Olor suave, muy de lata. Sin apenas cuerpo en cuanto a olor. Color del líquido dorado claro. Surge bastante espuma al verterla en el vaso esta vez. Burbujeante.

Primer sorbo. Sabor a malta, que rápido pasa a colmarse en el amargor final. Es suave. No es un sabor fuerte, que le haga a uno volar. Más bien, suave. Y refrescante. La espuma es persistente, y se adhiere bien a las paredes.

El amargor final de cada trago es escuálido, débil. Deja un regusto, cierto, pero un regusto de amargor poco definido, y no demasiado intenso.

La cerveza, en la boca, no acaba de tomar un cuerpo consistente, aunque se percibe, brevemente, sutilmente, un saborcillo a malta. Refresca si se toma fría. Digamos que su peculiaridad esta en ese tono a malta, y ese esbozado amargor final.

Picor flojo en la punta de lengua cuando se hace aquello de dejar el líquido en la parte delantera de la boca, manteniendo la punta de la lengua sumergida en él (sin mover el líquido).

La espuma se mantiene hasta el final; así como el burbujeo, aunque bastante menguado.

Trago final con sabor un tanto como aguado, y con un amargor último algo más tenso, pero en seguida se relaja hasta ser nada.

En fin, una cerveza normal. Para disfrutar mejor haciendo algo, o estando con amigos o gente. Quiero decir, que no es una cerveza que te anime a cerrar los ojos y degustarla en silencio (como ocurre con una Leffe, por ejemplo). No mala, pero tampoco buena. Sin pena, pero sin gloria. Decente, creo que sería la anotación más acertada (y sin subrayado, claro). Para tomar bien fresca.

Alcohol 5% del volumen

¡Con esto me despido hasta el año que viene!
¡Que pasen una feliz navidad!

NOTA: Esta cerveza, aunque en botella, la probó también Catador.

4 comentarios:

Pequeña Silvi dijo...

Hola! acabo de descubrir vuestro blog y me he emocionado! Yo adoro la cerveza y el vino, y me encanta probar nuevos cada vez que tengo ocasión, lo que no llego a describir con tanto detalle las impresiones que me da,pero bueno, todo se andará. Por cierto, me acabo de traer de Portugal Sagres, ya os diré qué tal...

RJ dijo...

¡Hola Pequeña Silvi! ¡Sé bienvenida! ¡El vino es también un magnífico zumo inmemorial de uva! Para estas fechas siempre se descorchan vinos muy interesantes...

Desconocía el Sagres de Portugal. Ya nos contarás!

Un saludo!

RJ

Pequeña Silvi dijo...

Pos chico, en Portugal creo que las cervezas nacionales más importantes son Super Bock (buenísima, se puede conseguir en el Corte Ingles en la quincena esa de alimentos de Europa) y la Sagres, que todavía no la he probado, pero las tengo enfriándose en la nevera...me las traje de lata porque pesaban menos... ya sabemos todos que como el botellín no hay nada, pero bueno, hay que ser prácticos en esta vida...por cierto, sabéis que en Bélgica hay cerca de 800 tipos distintos de cerveza?...yo no me quiero morir sin probar al menos 25 de esas!!
saludos.

RJ dijo...

He de reconocer que no tenía idea de que se trataba de una de las cervezas más reconocidas de Portugal. Así que gracias, porque ¡ya lo sé!

Jejeje, lo de bélgica es estupendo, y en general los paises europeos como Chequia, Alemania, Polonia, etc. Yo también quiero ir probando algunas de esas cientos... què menos.

¡Un saludo!