jueves 4 de septiembre de 2008 | | 7 jarras de cerveza

¿Desaparecido?

No, no he desaparecido del todo. Pero reconozco que eventualmente sí. Es lo que tiene el verano. Llegas a tu tierra, a tu hogar, con tu gente, y el pasarse el día sentado delante de una mesa con ordenador y libros se convierte casi en un sinsentido, de no ser por alguna asignatura que quedase en el tintero para éste mes. 

¡No escribía nada aquí desde Junio! Llego tarde, o más bien no llego, a las rondas que habéis hecho ya. A ver si me reincorporo a vuestra mesa en unas semanas -a alguna de las siguientes- si aún queda hueco.

Aprovecho la entrada para comentarle a Chela que probé alguna cerveza del Mercadona, y dentro de lo que son las cervezas de marca blanca y en lata, me ha parecido que no están nada mal. Y además una gama bastante amplia. Y a Max que probé la Staropramen premium de botella, importada por Mercadona también, y aunque no me disgustó, no me acabó de convencer demasiado, para ser lo que parecía: una maravillosa cerveza checa -me quedo antes con la Budejovický Budvar o la Pilsner Urquell.

En fin, en resumidas cuentas, que a ver si retomo este blog en unas semanas, o un mes a lo sumo (¡ojalá!)

domingo 22 de junio de 2008 | | 15 jarras de cerveza

Ronda: La peor cerveza de mi vida

Añado mi jarra a la ronda de Max.

La peor cerveza de mi vida. Por el momento, si doy marcas, las peores que he probado han sido la Cruzcampo especial, y otra. Esta otra es de lata también, y todavía no he puesto la reseña. Se trata de la "Jonh Smith". Como de la una ya escribí, hablaré un poco de la segunda. La primera vez apenas logré tomar unos sorbos. Me resultó tan drásticamente penosa que acabó yéndose por el fregadero. Fue peor que la Cruzcampo. La John Smith me pareció muy aguada, con un sabor muy muy diluido, y que dejaba un regusto realmente malo. Pero malo. Aunque, cómo son las cosas, debido a que estaba de oferta el día que la compré, me hice con dos. Por lo que en la nevera quedaba una segunda oportunidad. Y se la acabé dando -un día en el que llevaba tiempo sin beber ninguna cerveza y me apetecía imperiosamente tomar alguna. En esta segunda ocasión, aunque mala, no me desagradó tanto, e incluso consumí toda la lata (que además son de medio litro).

Cachis o litronas

Pero la peor cerveza que tomé, en sentido amplio (esto es, sin atender a marcas) fue en una noche de fiesta por aquí. Pedimos un cachi o una litrona de cerveza en un bar. ¡Mal! ¡Muy mal! ¡Qué horror! ¡Apenas bebí nada! Acabó olvidada esa litrona por algún portal de la ciudad. Terrible. Me bastó con olerla. Justo en ese momento en que inclinas ya el cachi para beber. ¡Qué pestazo! Olor nauseabundo a grifo mal limpiado -o sin limpiar, no sé qué es peor. Un olor a metal fortísimo. En esos momento uno andaba ya algo dionisíaco y hace de tripas corazón a estos detalles. Pero el sabor lo confirmó todo. Inbebible. Fue toda una experiencia. Además, claro, era cerveza barata, ligera. Estaba totalmente impregnada de un desagradabilísimo olor y sabor a metal, pero un sabor sucio, pesado, vomitivo. Desde luego, aprendí que tiene sus riesgos el que te tiren una cerveza de grifo, partiendo ya del mismo grifo y su higiene; que hay que tener un tanto en cuenta el sitio.

No sé por qué, pero en todos los casos de una cerveza mala que me he encontrado, tienen de fondo en algún momento un asqueroso sabor, más o menos patente, que te evoca a un vómito. Quizá suene exagerado a alguno, pero es lo que a mi me ocurre.

Nota: Otra cerveza conocida que nunca me ha agradado, y siempre me cuesta beber, es la Carlsberg.

Podéis seguir la Ronda por: Delirium, Catador, Andrés, Chela, la Logia, y el propio Max, por el momento.

viernes 6 de junio de 2008 | | 7 jarras de cerveza

Pilsner Urquell

Aprovechando un hueco en estos días de exámenes y estudios intensos...

La segunda checa que pruebo: Pilsner Urquell. Ésta es la, históricamente, genuína de Pilsner (ciudad que la tomó el nombre), una celebrada consecuencia de una nueva manera, por entonces, de hacer cerveza (véase: en la wikipedia Pilsner Urquell, y Pilsener).

La destapo. Olor intenso, que me evoca a hierbas silvestres, ¡como a prado checo! El líquido es de un ámbar oscurecido, dorado fuerte. La espuma, en este caso, me sorprende, es más bien poca, y desaparece muy rápido.

Primer sorbo: Destaca el amargor. Es intenso. La “fase malta” pasa muy desapercibida, y en seguida sobreviene el amargor del lúpulo.

El amargor final, a mi parecer, es muy acaparador del sabor del trago. No desagradable, ni agresivo, pero sí muy protagonista. La malta se conjuga mucho con esta fase última del trago, donde es el lúpulo el que manda.

El amargor, pues, perdura, deja su regusto, y parece ser el tono esencial, característico, de esta cerveza, que, por ello, se va bebiendo poco a poco al principio. Con los tragos, eso sí, la intensidad del amargor va relajándose (o lo que es lo mismo, nos vamos habituando a él).

Parece ser que el lúpulo que se usa es saaz, muy valorado, (y oriundo de aquellas tierras). Aunque en la etiqueta de la botella no lo indica. Esta cerveza bien pudiera hacerle honor, dándole casi todo el papel principal.

Lo cierto es que la malta pasa muy rápido. Apenas un suave y fugaz destello, y en seguida el amargor se adueña de la boca. Quizá paseando un poco el líquido por la concavidad bucal podamos apreciar algún matiz de malta más, aunque en seguida se mezcla con el lúpulo.

Trago final: Ligeramente aguado, y con el amargor habitual, aunque intensificado su regusto último.

Tanta era la tradición que casi diría que esperaba algo más especial. La característica fundamental de esta cerveza es el lúpulo, su amargor. Quizá pasados los primeros tragos se va apreciando mejor la conjugación con la malta. Me parece (insisto, me parece; a gustos, colores) una buena cerveza respecto a lo que hay por estos lares; porque, aunque dicho amargor destaque tanto, se llega a disfrutar. El asunto estaría en que quizá esta demasiado presente, dando al trago una simplicidad casi rotunda. Eso sí, he de añadir que me gustó mucho el aroma al destaparla y volcarla al recipiente, es muy evocador.

También la han probado: Frankeinas, La Logia, Max, Catador, Chela, Eremu, y habló sobre cierto asunto de esta marca Delirium.

jueves 8 de mayo de 2008 | | 10 jarras de cerveza

Ronda: ¿Cómo se pide una cerveza por tu zona?

A través de Chela nos llega un meme que pregunta sobre cómo se pide una cerveza por nuestros lares (en mi caso, Huesca y Valladolid).

Los bares, por lo general, sirven cerveza o bien en botella, o bien de barril. Suelen servir en botellas aquellas cervezas más especiales, como por ejemplo, las que tengan de exportación. En barril suelen tener una ligera. Si es ya un establecimiento más declinado a la cerveza o la bebida, quizá tengan más grifos, con alguna cerveza de trigo o alguna tostada, etc.

Lo más común entre la gente es ir de cañas, que es lo más barato. La caña es un vaso de cerveza ligera tirada de barril. No sabría precisar cuánta cantidad, depende el lugar las sirven en vasos de tubo (en Huesca, si no recuerdo mal, es por lo común así). O en un "vaso de cerveza", como se suele hacer por aquí, en Valladolid (ver fotografía). A veces, si no se especifica que sea una caña, sino cerveza, suelen servirte esa cerveza ligera de barril en un vaso más grande o en una copa. También cabe pedir "una jarra de cerveza", donde te sirven dicha jarra con cerveza de barril. Añadir que en establecimientos más dirigidos hacia la bebida, como decíamos antes -como pueden ser las "tabernas irlandesas" de Huesca- sí es viable pedir también pinta o media pinta.

Vasos de cerveza

Delante del grifo, o cerca, o de alguna manera a la vista, suelen estar las botellas que se sirven (como he dicho arriba, se suele tratar de cervezas de exportación o de cervezas nacionales especiales, como las de aniversario). Por lo que se suele pedir directamente la marca de cerveza. Al no haber en barril, se entiende que se va a tomar en botella (no queda más remedio). Si sí que está también en barril, se ha de especificar. Si se quiere cualquier cerveza ligera en botella, se suele pedir como "un botellín de cerveza".

Pero del barril cabe aún otra posibilidad. Y es el "cachi", que se llama en Valladolid, o la "litrona", por Huesca (y Aragón en general, creo). Se trata de un vaso de plástico con capacidad para un litro, de cerveza, ligera, en este caso. Su finalidad, más que tomar una cerveza, es la de beber cerveza, para emboraracharse, en mayor o menor grado. Tiene su popularidad en las noches de juerga, pues se trata de cerveza en gran cantidad y barata. Pero la calidad es propiedad ajena aquí.

PD: Como veo que el meme ya ha llegado a prácticamente todos los que conocemos, me temo que ya no cabe reconducirlo de nuevo.

PPD: Quizá Varislav me corrija o de su punto de vista sobre cómo se suele pedir una cerveza en Huesca; estaremos al tanto.